jueves, 17 de marzo de 2011
lunes, 14 de marzo de 2011
De nuevo no sé qué hago aquí. A veces pienso que mis textos son gritos de ayuda. No quiero hablar de lo que hay en mi cabeza. No quiero decir nada importante. Siempre uso las mismas palabras pero no es que no hay más. No entiendo nada. O casi nada. Sigo sin comprender el puzzle, y a veces creo que no es un simple juego. Nunca entendí por qué tanto misterio, tanto secreto, tanta lentitud, con lo fácil que resultaría soltarlo todo en un sólo mensaje.
Sólo espero que esta vez, como alguna otra vez anterior, haya algo que se me haya escapado, y que las nubes cambien de rumbo, porque no se distinguirían mis lágrimas entre su lluvia.
Sólo espero que esta vez, como alguna otra vez anterior, haya algo que se me haya escapado, y que las nubes cambien de rumbo, porque no se distinguirían mis lágrimas entre su lluvia.
viernes, 11 de marzo de 2011
Sinceramente, hoy escribo por escribir. No me apetece escribir palabras repetidas, ni quejarme ni agradecer. Llueve.
Ayer, al irme a la cama, recordé una etapa muy rara de mi corta vida. También recordé cómo me sentía, lo difícil que era, pero lo bien que sentaba ver los resultados. Me pregunto si seré capaz de recuperar eso.
Y es que ella se queja por tener lo que yo tanto deseo.
Ayer, al irme a la cama, recordé una etapa muy rara de mi corta vida. También recordé cómo me sentía, lo difícil que era, pero lo bien que sentaba ver los resultados. Me pregunto si seré capaz de recuperar eso.
Y es que ella se queja por tener lo que yo tanto deseo.
martes, 8 de marzo de 2011
Gracias por los comentarios, pero nunca he sabido encajar un piropo. Cambiando de tema radicalmente... Una amiga intentó explicarme que hay sentimientos irracionales, inexplicables e incalificables. Supongo que amor o amistad no siempre son términos adecuados. A veces alguien llega y, sin más, te hace sentir acompañado. Puedo decir que no hay etiqueta para eso, y que nadie me advirtió de algo así. También puedo decir que nadie tiene algo tan especial.
Supongo... que a veces... está bien no ser el único despierto en un mundo de ojos cerrados.
Supongo... que a veces... está bien no ser el único despierto en un mundo de ojos cerrados.
lunes, 7 de marzo de 2011
viernes, 4 de marzo de 2011
Para que una guerra acabe, uno de los bandos debe ser totalmente compasivo y bondadoso. Sino, los actos de uno siempre estarán defendidos y justificados por los actos anteriores del otro. Cuando uno de los bandos no tenga con qué culpar al otro, entonces la guerra no será más que un juego en el que el matón se ría del pacífico, hasta que el primero entienda el papel que juega; el de cobarde armado.
jueves, 3 de marzo de 2011
martes, 1 de marzo de 2011
Me gustaría volver a verte. Esta noche si fuera posible. Y recordarlo. Te echo de menos, y suelen humedecerse mis ojos cuando te pienso. Siento... tu amor desde aquí. No sé si eres tú el que mueve las cosas de sitio, o el que intenta protegerme, pero sé que estás ahí. Te noto a veces. Debo decirte que me sentí culpable por no predecir la fecha, por no poder sentirte, por no despedirme. Y esa noche, esa noche la culpa se fue. De verdad, muchas gracias, porque calmaste una de las heridas y me hiciste recuperar la fe, en mí y en Nadie.
Te quiero. Pero ya lo sabías de antes.
Te quiero. Pero ya lo sabías de antes.
Es cierto que quiero ser feliz y por ello huyo. Pero también es cierto que deseo más aún reparar todos los daños y, por supuesto, verle feliz. Pues, sin saber muy bien cómo, ha logrado ser el único hombre por el que arriesgaría (y arriesgo) mis lágrimas.
Esta vez no pido respuestas.
Esto no es más que una hoja garabateada, y en lugar de borrar los trazados, intento taparlos con más tinta, logrando así una enorme mancha que impide ver el color del folio, que, según el As de diamantes, era de muchos colores.
No recuerdo quién soy.
Esta vez no pido respuestas.
Esto no es más que una hoja garabateada, y en lugar de borrar los trazados, intento taparlos con más tinta, logrando así una enorme mancha que impide ver el color del folio, que, según el As de diamantes, era de muchos colores.
No recuerdo quién soy.
domingo, 27 de febrero de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
Creía que perder ese ala era cosa de broma. Pero no. Supongo que me ha hecho recordar que un día perdí dos. En su momento sentí que jamás podría aceptarlo. Hará cosa de tres días le contaba a un amigo que, ya no es pena, no agobio, simplemente es pensar que algo ha acabado, ha cambiado. Y punto. Y es raro ver que el tiempo ha convertido una cosa en otra. Tantas cosas en otras. Y la pregunta es ¿eso es todo? ¿ya? Parece que algo tan grande no puede quedar reducido al recuerdo, y quedo encadenado a todo. Pienso que nunca aliviaré esa mancha. Aunque tampoco me creía capaz de vivir sin alas. Y miradme. Sonrío, porque pocos pueden decir que volaron.
La pena no es que el tiempo pase, sino que la vida cambia. Y menos mal que cambia.
La pena no es que el tiempo pase, sino que la vida cambia. Y menos mal que cambia.
domingo, 13 de febrero de 2011
viernes, 11 de febrero de 2011
sábado, 5 de febrero de 2011
sábado, 18 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
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